Día 139: Un respiro helado
Llevo ya dos semanas de enclaustramiento oficial debido a los exámenes de fin de semestre. Anoche salí un rato (que se alargó
algo), pero esta mañana, a las 10, estaba estudiando como un campeón. A decir verdad, ha contribuido mucho el cansino
que se ha puesto a llamar a la puerta a las 8 de la mañana. Era uno de los alemanes de la fiesta de la otra vez, que venía a recoger a uno de mis
compañeros para ir a nosedonde. Claro, una vez que abres un ojo, y con la claridad que ya hay en la habitación, es muy
difícil volverte a dormir.
A las dos, después de cuatro horas estudiando, con el buen día que hacía, y con la cabeza a punto de estallar, he decidido
tomarme un respiro e ir a dar una vuelta por el río y la terraza Brühlsche (uno de los paseos más bonitos de Europa,
dicen) a hacer unas fotos, para que todos vieseis las secuelas del frío que ha hecho esta semana en Dresde. El agua helada
de los fosos del palacio Zwinger, el río con icebergs… También he hecho alguna foto bonita del centro histórico de la
ciudad. Espero que os gusten.
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